GAEL

Todos quisimos ser alguien: Por GAEL

Hubo hace algún tiempo quizá mucho para algunos, pero para la mayoría de jóvenes poco tiempo; que pensó muchas cosas, que deseo muchas cosas, que veía la vida de una manera fantástica, esperando querer ser muchas cosas o quizá solo una, pero con mucha ilusión, muchos le llaman ignorancia y otros inocencia, pero es parte de las “oportunidades” que te da la sociedad o “sistema” como le quieras llamar, esa esperanza de poder soñar, pero solo se queda hasta ahí, un sistema que te permite soñar para luego arrebatar tus sueños porque no eres capaz de pagarlos o porque no estás en el lugar correcto para cumplirlos, un sistema que te vende calidad de vida a cambio de tus sueños, pero puede sonar justo aunque realmente no lo es.

 

porque tus sueños no son suficientes para darte cuenta que no puedes cultivar un verdadero “futuro” o una “estabilidad” que te garantice solides para poder subsistir, cuando salgas de tu colegio o escuela y tienes que salir a buscar un trabajo que no quieres o estudios que no te hacen sentir deseo por llenarte de conocimiento entonces en vez de llenar tu vida de cosas buenas se empieza a vaciar y a perder esa chispa que te hace sentir vivo, esa chispa que no sabías que tenías pero te das cuenta cuando la pierdes porque empiezas a perder tu identidad y eso no lo es todo, puede que en muchas ocasiones al salir con un título que ya te no te vaya alcanzar para poder hacerte valer en la sociedad y te darás cuenta que a pesar que dejaste todo atrás tiraste tus sueños por nada o casi nada, entonces empezamos a cuestionar el mundo, la sociedad pero realmente duele más cuestionarse a uno mismo y sentirte impotente y débil contra todas las situaciones que empiezan a dar a luz con cada año que llevas en este mundo, con cada sueño que almacenamos y empezamos a conformarnos con lo “poco” que tenemos o lo “poco que podemos llegar a lograr

Pero no me refiero a las cosas materiales si no a la satisfacción de haber logrado tus “objetivos” pero no tus “sueños” y analizando de la manera contraria no es realmente el éxito que quisimos si no fue el éxito que se fue moldeando dentro del sistema en el que vivimos, que curiosa es la manera en la que nuestro sistema actual te va alineando poco a poco hasta volverte sumiso a aceptar lo que te toca y no luchar por lo que quisiste que te tocara, todos quisimos ser alguien pero lamentablemente fuiste feo para ser modelo, fuiste gordo para ser elegido en el equipo de futbol, fuiste muy “tonto” para ingresar  a la universidad o quizá solo no te dejaron intentar lo suficiente o tan si quiera una vez, vivimos en una sociedad donde si te caes nadie te levanta y es más quizá se rían de tu desgracia, al final de todo miramos atrás y con nostalgia pensamos en lo que queríamos ser y lo que somos ahora, puede que el resultado no sea malo pero si vacío y es ahí cuando la vida pierde el sentido que le quisimos dar.

Debemos ser claros con nuestros objetivos y saber llevar un equilibrio en la vida y no dejar de ser esas personas que quisimos ser, es cierto la vida es dura y las oportunidades se cierran pero que la pasión por la vida no se extinga en nuestro interior y tratar de mantener vivos esos deseos por la vida como si no nos hubiesen arrebatado las ganas por realmente construir nuestra vida, puede que puedas seguir tus sueños en un segundo plano y quizá a futuro puedas forjar la vida que quisiste  y si tienes la oportunidad de hacerlo desde un inicio disfruta y aprovecha poder ser esa persona que quisiste ser.